Festival Amfibi

Festival Amfibi

El festival Amfibi es un certamen anual que trata de divulgar y preservar los valores naturales y culturales de las zonas húmedas y de los paisajes del agua a través del cine, la música y otras disciplinas.

Desde 2011, año de la celebración del 25 aniversario del Parc Natural de l’Albufera y del centenario de la adquisición del lago y el bosque de La Devesa por parte del Ayuntamiento de Valencia, la Fundació Assut ha organizado cada verano un ciclo de proyecciones nocturnas al aire libre centradas en la cultura de los humedales, los sistemas tradicionales de regadío y otros espacios agrícolas afines. Llamado ‘L’Albufera de cine’ en sus dos primeras ediciones, en la actualidad se celebra bajo el nombre de festival Amfibi.

Después de nueve ediciones, el Amfibi se ha convertido en un certamen de carácter más amplio, abierto a nuevas disciplinas y nuevos ámbitos, locales e internacionales. Pretende ser una plataforma de difusión y comunicación desde la que promocionar estos espacios y sus culturas, principalmente L’Albufera y la Huerta de Valencia, y dar a conocer el trabajo que se lleva a cabo por administraciones, instituciones y organizaciones vinculadas a ellos.

Hasta ahora, el festival se ha celebrado en diferentes lugares de L’Albufera, L’Horta y La Ribera: la Trilladora del Palmar, la Casa Forestal de El Saler, el Casal Jove de Sueca, el Castell de Albalat dels Sorells…

El festival

Amfibi, el festival de las culturas anfibias, es un certamen dedicado a la promoción, la divulgación y la preservación de los valores culturales de las zonas húmedas y los sistemas tradicionales de regadío, en particular L’Albufera y l’Horta de Valencia, mediante la música y la danza, el cine y el vídeo, la fotografía, la gastronomía, el teatro y otros medios y disciplinas.

Su objetivo es generar conciencia y sensibilización sobre la importancia que tienen estos sistemas, ecosistemas y paisajes culturales. Se trata de contribuir al conocimiento y la conservación de tantas culturas que manifiestan esta identidad anfibia, asociadas al agua y determinadas por ella.

El festival contempla también la organización de actividades complementarias que contribuyan a estos mismos fines: ferias promocionales e institucionales, jornadas, debates, mesas redondas…

Naturaleza y culturas anfibias

A lo largo de la historia, pocos lugares han sido tan intensamente explotados por el ser humano como los humedales y las vegas y zonas aluviales de los ríos. La razón radica en la gran cantidad de recursos naturales que concentran. El agua, el principal de todos, es también el que da lugar al resto: las plantas, la pesca, la caza, la sal…

Estos recursos han sido aprovechados desde siempre, han propiciado el establecimiento de comunidades humanas en torno a ellos, y dado lugar a incontables valores culturales surgidos de la actividad cotidiana de sus pobladores.

Ampliamente distribuidos por el mundo, los humedales, los regadíos tradicionales y otros espacios agrarios afines son objeto de una especial atención por parte de muchos países y organismos internacionales (Convención Ramsar, Wetlands International, Unesco…).

L’Albufera

Al sur de Valencia, apenas a diez kilómetros de la ciudad, el Parc Natural de l’Albufera es una de las principales zonas húmedas de la Península Ibérica y de todo lo Mediterráneo occidental. En L’Albufera, donde la presencia humana ha sido continua durante muchos siglos, el legado cultural es enorme. Es un humedal lleno de simbolismo y significación donde los usos y costumbres, íntimamente ligados al espacio físico, han generado multitud de elementos propios, todavía hoy muy reconocibles.

A pesar de su protección como parque natural en 1986, hace más de treinta años, L’Albufera sufre constantes amenazas que ponen en riesgo su futuro y sostenibilidad: la reducción de aportaciones hídricas, el abandono de los usos tradicionales, la contaminación del agua, la escasa rentabilidad agrícola…

Por otro lado, a pesar de este simbolismo ya referido, L’Albufera es, como la propia Huerta de Valencia —igualmente emblemática—, una realidad insuficientemente conocida, tanto por los habitantes de Valencia y la Comunidad Valenciana, como por turistas y otros visitantes.

La Huerta

La Huerta de Valencia es uno de los paisajes culturales más singulares de Europa (Informe Dobris sobre el medio ambiente, 1995), esencial en la conformación de la identidad y el carácter valencianos.

La comarca de L’Horta, situada en el tramo final del río Turia, junto al mar Mediterráneo, abriga una de las pocas huertas periurbanas históricas que todavía subsisten a Europa. Este escenario del regadío tradicional valenciano, que se entremezcla de manera intermitente con la ciudad de Valencia y los diferentes pueblos de su área metropolitana, sigue manteniendo una notable actividad cultural y económica vinculada a su origen agrícola.

La Huerta de Valencia ocupa más de seiscientos kilómetros cuadrados y acoge cerca de cincuenta municipios con más de un millón y medio de habitantes. Este territorio queda integrado en diez comunidades de regantes que se reparten el agua de riego en dos grandes sistemas hidráulicos. Por un lado se encuentra la Real Acequia de Moncada, la mayor de toda la Huerta, cuyo perímetro de riego domina el espacio periurbano al norte de la ciudad de Valencia. Y por otro lado están las diferentes acequias de la Vega —Mestalla, Tormos, Rascanya, Favara, Quart, Xirivella, Benàger i Faitanar, y Rovella—, que, unidas, forman el Tribunal de las Aguas, institución centenaria de justicia y derecho de aguas reconocida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

A pesar del peso que tiene la comarca en la memoria y la identidad de la sociedad valenciana y el interés de este territorio cargado de singularidades, la Huerta es un espacio amenazado por múltiples factores. Entre ellos, la presión urbanística y la práctica desaparición del relevo generacional en el medio agrícola.

Objetivos

Los objetivos del Amfibi son difundir los valores de L’Albufera y la Huerta de Valencia y otros paisajes y culturas afines. En general, se trata de mejorar el grado de conservación de los humedales y los espacios agrícolas ligados al agua; dar a conocer su realidad pasada y presente y promover la implicación social en la conservación de los valores culturales, patrimoniales y económicos del territorio.

Habilidades

Publicado el

22 septiembre, 2014