Noticias

Publicades les actes del congrés Regadiu, Societat i Territori.

Publicadas las actas del congreso homenaje a Thomas F. Glick

viernes, 10 de abril de 2015

A propósito de la reciente edición de las actas del congreso Regadío, Sociedad y Territorio, a cargo de Carles Sanchis Ibor, Guillermo Palau, Ignasi Mangue y Luis Pablo Martínez, patronos y colaboradores de la Fundació Assut, publicamos aquí el texto que Vicent Sales, presidente de esta misma institución, dedica al profesor Thomas F. Glick a manera de prólogo:

"Los estudiosos de los regadíos tradicionales somos deudores de la aportación intelectual de Thomas F. Glick. Su célebre obra sobre el regadío y la sociedad de la Valencia medieval indicó el camino a seguir para muchos historiadores y abrió nuevas perspectivas para investigadores de otras disciplinas académicas, a orillas del Mediterráneo y al otro lado del Atlántico.

Thomas F. Glick se aproximó a la historia de nuestra tierra con el espíriti del científico, dispuesto a diseccionarla, a analizar y concluir. Pero el contacto con los campos regados le conmovió. El objeto de estudio no era algo inmóvil y relicto, estaba vivo, era un ir y venir de agua, de hombres y recursos, de vidas. Había en estas huertas un presente complejo y palpitante. Y desde entonces se quedó con nosotros, no solo para mostrarnos lo que habían sido estos regadíos, también para compartir lo que queremos que sigan siendo. El compromiso de Thomas F. Glick no es solo intelectual, es fundamentalmente un compromiso cívico. Es uno de los nuestros.

Por ello, en la Fundació Assut entendimos que organizar un congreso homenaje a Thomas F. Glick era una forma de devolver lo que habíamos recibido. Y se pudo llevar a cabo, no sin esfuerzo, con la sensación de que no hacíamos sino vehicular el anhelo de mucha más gente, de aquí y de los innumerables lugares hasta donde ha llegado su obra, de los lugares hasta donde ha llevado nuestras huertas.

El congreso Regadío, Sociedad y Territorio fue posible por el trabajo conjunto de la Fundació Assut y de las dos universidades públicas de la ciudad: la Universidad de Valencia y la Universidad Politécnica de Valencia. Necesitábamos un espacio y un tiempo para mostrar lo que habíamos aprendido a partir del conocimiento de su obra; para decirle que las páginas que sobre nuestros regadíos nos regaló habían movilizado lo que parecía inmóvil. Y habían generado muchas más páginas, también controversias y nuevas ideas, como las que ahora se recogen en este volumen.

Muchas gracias por ello."

Vicent Sales, presidente de la Fundació Assut

En la foto, Vicent Sales y Thomas F. Glick, durante el congreso.

L'Albufera per a ningú

L’Albufera para nadie

jueves, 5 de marzo de 2015

El uso público y el disfrute ordenado, la enseñanza y el estudio de los valores ambientales y culturales son funciones prioritarias en L’Albufera. Lo dice la ley de espacios naturales y lo confirman las directrices de gestión del parque natural. Sin embargo, la realidad es otra. Por lo pronto, la elaboración de un Plan de Uso Público lleva una década parada, el único mirador de la laguna está cerrado hace un año, y el horario del único observatorio en condiciones de todo el parque, el del Racó de l’Olla, no cubre las necesidades de los usuarios, especialmente los fines de semana.

En un documento presentado hace unos días en la Dirección General de Medio Natural, quince asociaciones, ONG y empresas que trabajan en L’Albufera manifiestan su preocupación ante una situación que es impropia del tercer humedal más importante de la península Ibérica. La falta de equipamientos limita el disfrute del entorno y la posibilidad de llevar a cabo actividades de educación y divulgación, impide situar este espacio entre los destinos preferidos de los turistas de naturaleza y dificulta cualquier intento de dinamización de la economía local en este sentido.

Frente a esto, las entidades insisten en la necesidad de reconocer la observación de las aves y el turismo de naturaleza como un proceso participativo de la sociedad en el cuidado y la conservación de sus paisajes. Y reclaman que se aborde decididamente el citado Plan de Uso Público del parque natural —a la vez que el Plan Sectorial de Turismo de Naturaleza y Biodiversidad 2014-2020 que supuestamente está impulsando la Generalitat Valenciana— y que se resuelva urgente y efectivamente su carencia de equipamientos.

El documento está firmado por SEO/BirdLife, Acció Ecologista-Agró, la Fundació Assut, la Sociedad Valenciana de Ornitología, la Asociación Valenciana de Educación Ambiental y Desarrollo Sostenible, la Asociación Ambiens, la Asociación Española de Fotógrafos de Naturaleza y la Asociación de Guías de Birding de la Comunidad Valenciana, así como por media docena de empresas de turismo de naturaleza que operan o tratan de operar en el parque natural de L’Albufera.

Xarxa de Territoris Arrossers situats en l'entorn d'espais naturals protegits

La Red de Territorios Arroceros: oportunidades para la cooperación

lunes, 17 de noviembre de 2014

Los pasados 13 y 14 de noviembre, estuvimos en Amposta (Tarragona), invitados por el Consell Comarcal del Montsià, para participar en un encuentro entre representantes de los diferentes lugares que, de momento, integran la Red de Territorios Arroceros situados en el entorno de espacios naturales protegidos: el Delta del Po (Italia), la Camarga (Francia), el Delta de l’Ebre, L’Albufera de Valencia y Doñana.

El objetivo era diseñar definitivamente las bases de una colaboración que, a partir de ahora, de cara al periodo 2014-2020, permita a los agentes interesados de estos territorios —y de otros que puedan ir incorporándose, como tal vez el Parque Natural de Pego-Oliva— presentar conjuntamente proyectos de cooperación en el marco europeo, proyectos relacionados tanto con la producción o la comercialización del arroz como con la investigación dentro del sector, la valorización del patrimonio natural y cultural, o la creación de productos turísticos sostenibles.

A falta de presentarse las conclusiones definitivas en un manifiesto de colaboración, las diferentes mesas de trabajo acordaron finalmente ir consolidando poco a poco esta red a partir de unas pocas premisas. En primer lugar, se decidió no dotar a la red de ninguna estructura administrativa que no fuera la que establezcan los propios acuerdos puntuales de ‘partenariado’ entre sus miembros. Por otra parte, el Consell Comarcal del Montsià se comprometió a seguir ofreciendo de momento una mínima cobertura de comunicación y coordinación a la red a fin de que ésta siga teniendo visibilidad. Y, por último, se planteó la necesidad de definir un interlocutor por cada territorio que vaya incorporando a la red nuevos agentes en su ámbito de actuación, cometido que, en el caso de L’Albufera, bien podría recaer a partir de ahora en los gestores del propio Parque Natural.

Jornada agroambiental al Delta del Llobregat

Una jornada agroambiental en el Delta del Llobregat

lunes, 17 de noviembre de 2014

El pasado sábado, 15 de noviembre, Ignasi Mangue, compañero de la Fundació Assut, participó en la interesante jornada agroambiental ‘Después de Eurovegas, qué Delta queremos?’, celebrada en la Masía de Can Comas, situada en medio del Parque Agrario del Baix Llobregat, en el Prat de Llobregat.

La jornada, organizada por la Plataforma Delta Viu y la Unió de Pagesos, se desplegó a lo largo del día en un ciclo de distintas charlas y actividades participativas y de debate, que sirvieron para hacer un diagnóstico sobre la situación actual del Delta del Llobregat desde diferentes áreas de conocimiento y distintos ángulos de percepción y grupos de intereses. Todo ello, con el fin de describir y debatir sobre los principales retos inmediatos y futuros alrededor de su correcta gestión y conservación.

Durante esta jornada, también se produjo un intercambio de experiencias con otros modelos de gestión territorial agropecuaria centrados igualmente en zonas húmedas del litoral mediterráneo, como son el Delta de l’Ebre y L’Albufera de Valencia. En relación con este último caso, la Fundació Assut presentó su proyecto de Custodia del Territorio en el Tancat de l’Estell y otros aspectos generales sobre problemáticas y potencialidades de los paisajes del agua de la Huerta de Valencia.

(En la foto, en la mesa, Ignasi Mangue, de Fundació Assut; Xavier Abril, del Parc Natural del Delta de l'Ebre, y Dani Forcadell, de la Unió de Pagesos)

Vicent Moncholí en les V Jornades Estatals de Custòdia del Territori

Un agricultor de l’Estell en las Jornadas de Custodia del Territorio

jueves, 6 de noviembre de 2014

El pasado 5 de noviembre, durante las V Jornadas Estatales de Custodia del Territorio celebradas en Barcelona, asistimos a una mesa redonda en torno a la visión que los diferentes agentes sectoriales tienen de esta herramienta clave para la sostenibilidad del paisaje. La custodia, aún insuficientemente conocida entre nosotros pero bien extendida en algunos países, trata de unir a los propietarios y usuarios de la tierra con los ciudadanos que aprecian y quieren conservar su paisaje. En el debate, moderado por Sergi Marí, coordinador de la Xarxa de Custòdia del Territori, había representantes de diversos ámbitos: la ganadería extensiva, la gestión del agua, la construcción, la caza y la agricultura.

Y la agricultura estuvo representada precisamente por Vicent Moncholí, agricultor de L'Albufera, amante de este paisaje de marjal y principal interlocutor en el acuerdo de custodia que la Comunidad de Regantes de L'Estell mantiene con la Fundació Assut. Vicent se mostró convencido del potencial que este instrumento tiene a la hora de conciliar intereses y reconducirlos hacia la conservación y la revalorización del territorio. E insistió en la conveniencia de contar con la implicación del agricultor y de dignificar su trabajo como garante de la conservación del paisaje.

En la mesa se habló también de la necesidad de hacer un esfuerzo en la comunicación y en la sensibilización, en hacer entender qué es la custodia incluso a quienes trabajan en asuntos relacionados con ella y no acaban de enterarse. Por ejemplo, a los departamentos de Agricultura, de Hacienda y de Justicia de las diferentes administraciones; para que adecúen la legislación y la fiscalidad a la nueva realidad de la conservación y la sostenibilidad del territorio. También, a la empresa privada, que puede encontrar en la custodia interesantes posibilidades. Y a los sindicatos agrarios y a las asociaciones de agricultores, como insistió Moncholí, representantes de quienes pisan a diario un suelo que, aparte de producir recursos alimenticios, genera también vida, paisaje y cultura.

Naix el primer banc de palla d'arròs a l'Albufera

Nace el primer banco de paja de arroz en L’Albufera

martes, 21 de octubre de 2014

El primer banco de paja de arroz de L'Albufera es una iniciativa de Acción Ecologista-Agró, el Sistema de Participación de Garantía de Ecollaures y la Cooperativa Agroecològica L'Aixada com a Eixida y que cuenta con la colaboración de la Escuela de Capataces Agrícolas de Catarroja (Diputación de Valencia), la Fundació Assut, SEO/BirdLife, Col·lectiu Trellat, CERAI (Centro de Estudios Rurales y de Agricultura Internacional) y la Sociedad Española de Agricultura Ecológica. Este proyecto pionero pretende dar a los posibles demandantes de este producto (la paja del arroz) la posibilidad de obtenerlo de una manera sencilla, poniendo en marcha un sistema de empacado y recogida de la paja, bajo demanda, al precio de un euro por bala de paja. Este es únicamente el precio del empacado, puesto que con esta iniciativa se aprovecha un residuo agrícola que no tiene otra gestión, con lo cual es completamente gratuito.

Los usos para la paja del arroz son muchos y muy diferentes. Por ejemplo, para elaborar almohadillados en campos de cultivo. Con una cubierta de paja, favorecemos la retención de humedad al terreno, evitamos el crecimiento de las malas hierbas y, despacio, la paja se descompone y proporciona nutrientes al terreno. También se puede utilizar la paja como material de bioconstrucción, un campo en desarrollo donde cada vez han más iniciativas de construcción con materiales naturales y la paja es uno de ellos. Además, podemos aplicar la paja para hacer almohadillados en reforestaciones o para evitar la erosión del suelo en espacios forestales.

Si tienes un huerto urbano, eres labrador profesional, bioconstructor, perteneces a una entidad que se dedica a la reforestación o se te ocurre algún posible uso alternativo para la paja del arroz, tienes una semana para hacer tu pedido. Los pedidos y todas las consultas que necesitáis hacer las podéis gestionar enviando un correo electrónico a tancatdelapipa@gmail.com.

Amfibi 2014, segona part

Amfibi 2014, segunda parte: ‘Félix y la Albufera’

jueves, 2 de octubre de 2014

"En la Albufera se están vertiendo desechos de fábricas, se están vertiendo infiltraciones del DDT de los arrozales, se están vertiendo sustancias que no solamente acaban con la pureza de las aguas sino que matan a la fauna ictiológica de la Albufera.» Con su peculiar estilo, Félix Rodríguez de la Fuente denunciaba así el estado en que se encontraba la Albufera de Valencia en los años setenta en un episodio de su programa Vida salvaje en TVE.

Era el 28 de junio de 1970, y lo que el naturalista decía por primera vez en televisión era lo que le habían trasladado científicos y naturalistas valencianos como Ignacio Docavo o Miquel Gil Corell: el pésimo estado de conservación de la Albufera. Una denuncia que se venía haciendo desde hace años desde el ámbito científico, pero que hasta ese momento prácticamente no había tenido eco en los medios de comunicación.

El programa, que no se había podido volver a ver después de aquella primera emisión, ha sido recuperado ahora por la Fundación Global Nature y la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, junto a otros fragmentos audiovisuales donde el conocido naturalista hace referencia a la Albufera, y se pudo ver durante la última edición del Festival Amfibi, organizado por la Fundación Assut en la Trilladora del Tocaio en El Palmar.

Pero, en los años setenta, la contaminación no era el único problema al que se enfrentaba la Albufera, uno de los humedales más importantes de la península Ibérica por su biodiversidad y riqueza ecológica. En el contexto del boom turístico y de la construcción, en los años sesenta se había aprobado un plan para urbanizar la Dehesa de El Saler, la franja boscosa que separa la Albufera del mar Mediterráneo.

«La Dehesa de El Saler, el pinar de Pinus halepensis, ese bosque, esa comunidad de plantas mediterráneas verdaderamente única en la península Ibérica, también debe conservarse en toda su integridad porque en sí forma parte del enclave de la Albufera de Valencia.» Así explicaba Rodríguez de la Fuente la importancia ecológica del bosque de El Saler, para terminar advirtiendo: «Sería tremendamente peligroso alterar lo que resta ya de esta hermosa Dehesa de El Saler.»

Según Odile Rodríguez de la Fuente, hija del conocido divulgador de la naturaleza, este programa muestra «un factor fundamental del cambio de pensamiento que se estaba produciendo». La vicepresidenta de la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente opina que «el fenómeno Félix Rodríguez de la Fuente dice mucho más de los españoles que del propio Félix, ya que buscaban una ventana para dar voz a estas inquietudes, como demuestra el caso de El Saler».

.

.

El inicio de la atención mediática a El Saler

Las palabras de Félix Rodríguez de la Fuente no fueron bien recibidas por las autoridades locales y por los diarios valencianos, que criticaron duramente al naturalista a través de diversos editoriales en prensa. Una de las cuestiones en las que los medios pusieron más el foco fue la propuesta del presentador de ubicar un reserva de animales africanos en el bosque de la Dehesa, para evitar su destrucción al tiempo que se compaginaba con los fines turísticos.

Así, Rodríguez de la Fuente proponía la introducción de «especies africanas como las jirafas, los rinocerontes negros, los órix, las grullas coronadas, otras clases de antílopes, los flamencos, los patos que ya viven, los marabús… porque en el llamado safari fotográfico, en ese enclave incomparable, pudiera haber un complemento maravilloso de lo que es la Albufera de Valencia y de lo que es la costa del Mediterráneo español en cuanto a auténtica mina, auténtico faro que llama a los turistas de todo el mundo». Una propuesta que difícilmente se entiende desde la perspectiva actual, pero que quizás entroncaba con la línea que había defendido el propio Ignacio Docavo, que buscaba una nueva ubicación para el zoo de Valencia que dirigía.

En todo caso, esta emisión fue la primera vez que la urbanización se cuestionaba públicamente en los medios de comunicación, ya que hasta ese momento el plan era ampliamente aceptado por grandes sectores de la sociedad, que lo entendían como un sinónimo de progreso y de beneficios económicos. La emisión de Vida salvaje sirvió para subrayar la importancia ecológica del espacio y su íntima relación con la Albufera de Valencia.

Pocos años después, entre 1973 y 1974, el diario Las Provincias emprendió una campaña contra la urbanización, dando voz a los científicos y al movimiento ciudadano y ecologista que había ido creciendo para defender El Saler, y que finalmente consiguió que la urbanización no se realizara. Sus huellas aún están presentes en el paisaje de la Dehesa, pero la movilización creó el clima necesario para que, ya en democracia, la Albufera y la Dehesa fueran declaradas Parque Natural y protegidas definitivamente en 1986. Pero a pesar de esto, tal y como recordó el arquitecto Carles Dolç durante el Festival Amfibi, «las presiones urbanísticas han continuado y continuarán sobre la Albufera». ¿Serían igualmente efectivas hoy en día las palabras de un naturalista en televisión o la campaña mediática de un diario local para poder salvar este espacio natural de sus retos actuales y futuros?

Anna Mateu. Redactora jefe de Mètode. © Mètode 2014. Noticia.

Festival Amfibi

Amfibi 2014, primera parte

lunes, 7 de julio de 2014

Amfibi es un certamen centrado en los paisajes culturales del agua. Está dedicado a divulgar y promover la conservación y la recuperación de los valores naturales y patrimoniales de los humedales, de los sistemas tradicionales de regadío y los ecosistemas agrarios; a hacer ver la importancia que estos espacios tienen a diferente escala.

A través del cine y el vídeo, la música, la fotografía y otros medios y disciplinas, el festival trata de contribuir al conocimiento y la conservación de tantas culturas que manifiestan esta identidad anfibia, culturas ligadas al agua, asociadas a humedales como L’Albufera o a antiguos sistemas hidráulicos y de regadío como la Huerta de Valencia.

En julio, música al aire libre

En 2014, el festival se reparte entre los meses de julio y septiembre. La Trilladora del Tocaio, un antiguo edificio de uso agrícola situado junto al embarcadero de El Palmar, acoge el próximo fin de semana las primeras actividades. El viernes 11, a las nueve y media de la noche, se proyectará la película Temps d’aigua (Miguel Ángel Baixauli, 2009), una aproximación a las rutinas y ritmos cotidianos de un grupo de vecinos del barrio albufereño de El Tremolar que los asistentes podrán comentar después con su director y sus protagonistas. El sábado, a esa misma hora, tendrá lugar una velada de cantos y danzas tradicionales valencianos, ‘Cants al lluent’, con cena al aire libre incluida. Y, el domingo por la tarde, a las siete y media, las bandas de música de El Palmar y El Perelló darán un concierto conjunto en el antiguo sequer de la Trilladora. Las actividades del mes de julio se cierran el sábado siguiente, día 19, con un concierto a cargo de cuatro saxofonistas de Castellar-L’Oliveral.

La segunda parte del festival coincidirá con el Congreso ‘Regadío, Sociedad y Territorio’, que se celebrará en Valencia entre el 25 y el 27 de septiembre, reunión que servirá para reflexionar sobre los sistemas de regadío tradicionales y en la que se rendirá homenaje al profesor Thomas F. Glick, cuyos trabajos constituyen una contribución esencial al conocimiento y la protección de este valioso patrimonio.

PARA RESERVAR ENTRADA Y CENA, HAY QUE LLAMAR AL RESTAURANT EL GRANER (96 162 02 75) O ENVIAR CORREO A INFO@FUNDACIOASSUT.ORG.
Taula redona: L'Estat de l'Horta i l'agricultura valenciana.

“Sólo el compromiso político con el agricultor puede salvar la Huerta”

domingo, 15 de junio de 2014

El pasado 12 de junio se celebró en el Botànic de Valencia la última de las sesiones del ciclo de charlas y mesas redondas titulado ‘El valor de les llavors’. Correspondía hablar del estado de la Huerta y la agricultura valencianas. A la mesa propuesta por Joan Romero, catedrático de Geografía Humana de la Universitat de València, que ejerció también de moderador, se sentaron Sergi Escribano, coordinador de la Cátedra Tierra Ciudadana de la UPV; Vicent Sales, agricultor, agrónomo y presidente de la Fundació Assut, y Jordi Sebastià, profesor de periodismo, exalcalde de Burjassot y eurodiputado electo por el grupo Primavera Europea.

Romero recordó que la Huerta de Valencia, que a comienzos de los años sesenta ocupaba veinte mil hectáreas, apenas conserva hoy en estado aceptable la cuarta parte de su antiguo territorio, y se ha convertido en un paisaje cultural en vías de tematización. Para evitar este desarraigo y frenar su degradación, los participantes en la mesa redonda coincidieron en muchos puntos. Todos plantearon sus propuestas, prácticas, efectivas, posibles… Todos estuvieron de acuerdo en que ha acabado el tiempo de los diagnósticos y llegado el momento de pasar a la acción, acción urgente que depende de la voluntad política a diferente escala y que pasa por atender efectivamente al hacedor y garante de la huerta, el agricultor, una especie en peligro de extinción.

Joan Romero: “Si no nos concentramos en la pieza fundamental, que son los agricultores, no acertaremos”

Joan Romero lo expresó así: “Ha llegado la época de pasar de las palabras a los hechos, al terreno de las políticas públicas”. Y, según él, estas políticas deben actuar en dos niveles: “En primer lugar, es urgente establecer regulaciones de protección especial a escala metropolitana, un marco legal que permita impulsar planes que confieran coherencia al territorio, con mecanismos incentivadores y fiscales, con planes de rehabilitación del patrimonio rural, de la red de caminos, del sistema hidráulico…”

“En segundo lugar, la agricultura ha de incorporarse como actividad económica dinámica y como forma de vida”. Más allá de insistir en la importancia y el reconocimiento de sus valores como paisaje cultural, para Romero, la salvación de la Huerta y la agricultura valencianas pasa necesariamente por centrar el foco en sus protagonistas: “Si queremos que subsista lo esencial —dijo—, tendrá que ser sobre un nuevo paradigma en el cual los agricultores sean pieza fundamental.”

El catedrático reconoce algunos factores que juegan a favor de la agricultura periurbana: “Uno es que, en los países de vieja cultura agraria, en el Mediterráneo, la agricultura sigue siendo un aspecto importante de identidades locales y regionales. Otro es el aumento de la conciencia del coste ambiental de la distancia —con lo cual, calidad de producto, identidad, proximidad, mercado local, consumo saludable y producción sostenible deberían formar parte de ese nuevo paradigma—. Y el tercer factor positivo para que los actores concernidos se decidan a situar la Huerta en la agenda política es que —aquí cita a José Pío Beltrán—, en muy pocas décadas, también en la Huerta de Valencia, la agricultura será esencial como reserva estratégica de alimentos.”

Vicent Sales: “Las opciones pasan por la profesionalización de una nueva clase de agricultores empresarios”

Agricultor de Massamagrell, ingeniero técnico agrícola y presidente de la Fundació Assut, Vicent Sales reflexionó en su discurso sobre una serie de hechos que él mismo ha ido constatando a ras de suelo, en el campo, con la gente de la huerta. Habló del desinterés por los cultivos en los años de la fiebre del ladrillo, del abandono de la tierra, de las insólitas conversaciones en los almuerzos sobre los PAI y las cuotas de urbanización, jamás oídas antes entre agricultores, de la contradicción que representa tener una huerta sin huertanos…

Se remontó atrás en el tiempo para explicar la pérdida de intensificación de la actividad agrícola, para contar cómo el naranjo —ahora en crisis irrecuperable— fue sustituyendo poco a poco los frutales que requerían mayor dedicación e incluso los productos hortícolas tradicionales. Y analizó el reciente proceso de pérdida de la huerta a manos de la urbanización expoliadora, un proceso que no encontró resistencia porque entonces ya no quedaban apenas huertanos celosos de su condición, porque la agricultura ya no era rentable y vender la tierra recalificada sí lo era.

Pero, ahora, Vicent Sales encuentra señales de recuperación: “Afortunadamente, hemos vuelto en los últimos dos años a hablar de la huerta en los almuerzos. Aun así, difícilmente podemos recuperarla si no existen las personas que puedan hacer uso de ella, y en todo caso con cierta profesionalización.” Por eso, dice que es fundamental actuar en la formación profesional y universitaria: “Hay que recuperar las escuelas de capacitación agraria, que han desaparecido casi por completo, y adecuar las de ingeniería agronómica a fin de generar una nueva clase empresarial, gente que salga dispuesta y preparada, no ya para vender insecticidas o hacer publicidad del riego localizado, sino para ser empresarios agrícolas, directivos de explotaciones agrarias rentables, capaces de reunir parcelas —tan pequeñas ahora que son inviables— y dedicarlas a los productos que se requiera en cada momento, siempre diferenciados y competitivos.”

Sergi Escribano: “Sin agricultores no hay huerta. Y, sin mercado, no hay agricultores”

Tampoco cree Sergi Escribano, coordinador de la Cátedra Tierra Ciudadana de la Universidad Politécnica de Valencia, que la formación profesional y universitaria atienda los problemas locales como debiera. Habla de algunas pérdidas: la de cultivos y variedades —8.000 hectáreas en el último año en la Comunidad Valenciana—, la de una biodiversidad agrícola que es clave para nuestra seguridad alimentaria, la del conocimiento tradicional de los agricultores, la de los vínculos de las personas con su territorio. Redunda en el papel que tiene la huerta como recurso estratégico, y se refiere también a las nuevas funciones de la huerta como reservorio de alimentos, como sumidero de carbono…

Aprovechando que está en la mesa Jordi Sebastià, eurodiputado que recalará probablemente en la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural de la Unión Europea, incide en asuntos que tienen que ver con las políticas agrarias y alimentarias. Dice que la política agraria común ha venido a satisfacer los intereses del modelo de agricultura continental —carne, cereales— y a desatender la agricultura mediterránea. Y opina que hay que relocalizarla, conciliar esa política agroalimentaria con el acto cotidiano y necesario de comer. Lo explica: “Hoy en día, los valencianos estamos consumiendo productos que vienen de una distancia media de cinco mil kilómetros. La huerta se abandona, no es rentable y, sin embargo, los supermercados y los grandes centros de distribución se siguen viendo repletos de alimentos frescos que vienen de lugares lejanos. Las políticas deben acabar con esa contradicción, esa tendencia a abastecernos al mínimo coste de mercado pero al mayor coste social y ambiental.”

Para Escribano, relocalizar las políticas es una exigencia que permitiría que la restauración colectiva de las universidades, los colegios públicos, los centros hospitalarios y las cárceles se pudiera abastecer de productos locales. “Relocalizar las políticas permitiría por lo tanto dar nuevo impulso a la huerta”, dice.

Señala otras iniciativas que ya están en marcha, como la Plataforma por la Soberanía Alimentaria del País Valenciano, que promueve un modelo diferente de agricultura y de alimentación, nuevas formas de consumo basadas en canales cortos de comercialización, en el contacto directo entre consumidores y productores. “En este modelo de producción orgánica y ecológica hay una propuesta realista que hay que seguir fomentando para poder hacer de la agricultura un motor de desarrollo, de recuperación de la huerta, para evitar otros enfoques que hagan de ésta un parque temático.” Y sentencia: “Sin agricultores no hay huerta, y sin mercado no hay agricultores. A partir de aquí creo que es en el consumo donde deberíamos incidir, pero para ello hacen falta políticas públicas que no obstaculicen y que favorezcan estos modelos.”

Jordi Sebastià: “La agricultura tiene que volver a ser productiva y reconocida”

Elegido eurodiputado en las pasadas elecciones por la coalición Primavera Europea, decidido a pelear por la agricultura y la huerta valencianas desde su probable escaño en la Comisión de Agricultura, Jordi Sebastià efectuó un recorrido sentimental a través de su trayectoria personal y profesional, vinculada a la Huerta de una forma más o menos tangencial, más o menos íntima. Citó a Joan Francesc Mira para reflexionar sobre la singular vertiente artística del agricultor valenciano, incapaz de trazar un “cavalló” que no esté recto al milímetro.

Y aludió a las “terribles contradicciones” que han planeado y planean sobre el mundo agrícola. De cuando fue reportero en El Temps, hace años, recuerda aún con rabia un trabajo de investigación periodística que le llevó a denunciar la connivencia entre algunas comunidades de regantes y los ayuntamientos urbanizadores; especialmente, entre las acequias de la Vega de Valencia y el ayuntamiento de esta ciudad.

De su relación directa con los agricultores, reconoció algún tópico que tiene sin embargo un poso de verdad: “Su individualismo, la tendencia a mirarse el ombligo, la dificultad para organizarse, la facilidad con que se utiliza a este tres por ciento de la población y dos por ciento del PIB, irrelevante para la economía pero tan importante sociológicamente.” Y, de nuevo, la contradicción: “El valenciano tiene un agricultor dentro, es capaz de reconocer los valores de la huerta y, al mismo tiempo, de poner en marcha políticas de destrucción como la del plan general de Valencia, que permitió a la ciudad expandirse por la huerta.”

Y de su experiencia como alcalde de Burjassot, reflexionó sobre el “éxito” de los huertos sociales, una iniciativa que contribuye a recuperar zonas de huerta abandonadas y, además, a cohesionar socialmente el pueblo y a darle identidad. Y, a modo de conclusión, Jordi Sebastià dijo ser optimista, porque cree que “el momento de crisis viene aparejado a un retorno de la agricultura, a considerarse ésta como una salida.” Apuesta por la profesionalización, por “incentivar que la agricultura vuelva a ser productiva y reconocida, que el agricultor recupere el prestigio social que tuvo siempre, el prestigio perdido a partir de la revolución industrial.”

Formalització de l'acord entre la consultora Pebrella ATF i la Fundació Assut

Un acuerdo por el desarrollo local y la divulgación del patrimonio de la Huerta y L’Albufera

miércoles, 7 de mayo de 2014

La Fundació Assut y la empresa Pebrella ATF Consultora han firmado esta tarde un acuerdo de colaboración para llevar a cabo proyectos de formación, difusión e investigación relacionados con asuntos como el medio ambiente, la puesta en valor del patrimonio y el desarrollo local. A grandes rasgos, lo que pretenden ambas entidades a través de este convenio es aunar esfuerzos y establecer sinergias en los territorios de actuación compartidos; básicamente, en todo el sistema de regadíos tradicionales y marjales comprendidos en la llanura litoral valenciana.

A través de contratos con entidades privadas o administraciones locales o estatales, la consultora Pebrella ATF se dedica desde 2008 a potenciar el aprovechamiento de los recursos y de las posibilidades de los entornos donde interviene, con el objetivo último de generar desarrollo socioeconómico y mejorar la calidad de vida de la población.

En la formalización del acuerdo, que ha tenido lugar en la Casa de la Demanà de El Saler, han intervenido Xavier Delgado, administrador de la empresa, y Vicent Sales, presidente de la Fundació Assut.

Página 3 de 812345...Última »
Contacta con nosotros | fundació assut © 2014 | Embarcador, 28 - 46012 - El Saler (València) | info@fundacioassut.org