Noticias


Taula redona: L'Estat de l'Horta i l'agricultura valenciana.

Otras Noticias

  • Recetario Soninké: El cuaderno de recetas de las mujeres africanas de la Huerta
    Leer más…

  • Juguetes solidarios
    Leer más…

  • Premio de La Caixa al proyecto ‘Mujeres africanas en la Huerta’
    Leer más…

  • Doctorados en la Huerta
    Leer más…

  • Publicadas las actas del congreso homenaje a Thomas F. Glick
    Leer más…

  • Regadío, sociedad y territorio: un congreso homenaje a Thomas F. Glick
    Leer más…

  • 2ª Trobada Universitat de València-IDECOS
    Leer más…

“Sólo el compromiso político con el agricultor puede salvar la Huerta”

domingo, 15 de junio de 2014

El pasado 12 de junio se celebró en el Botànic de Valencia la última de las sesiones del ciclo de charlas y mesas redondas titulado ‘El valor de les llavors’. Correspondía hablar del estado de la Huerta y la agricultura valencianas. A la mesa propuesta por Joan Romero, catedrático de Geografía Humana de la Universitat de València, que ejerció también de moderador, se sentaron Sergi Escribano, coordinador de la Cátedra Tierra Ciudadana de la UPV; Vicent Sales, agricultor, agrónomo y presidente de la Fundació Assut, y Jordi Sebastià, profesor de periodismo, exalcalde de Burjassot y eurodiputado electo por el grupo Primavera Europea.

Romero recordó que la Huerta de Valencia, que a comienzos de los años sesenta ocupaba veinte mil hectáreas, apenas conserva hoy en estado aceptable la cuarta parte de su antiguo territorio, y se ha convertido en un paisaje cultural en vías de tematización. Para evitar este desarraigo y frenar su degradación, los participantes en la mesa redonda coincidieron en muchos puntos. Todos plantearon sus propuestas, prácticas, efectivas, posibles… Todos estuvieron de acuerdo en que ha acabado el tiempo de los diagnósticos y llegado el momento de pasar a la acción, acción urgente que depende de la voluntad política a diferente escala y que pasa por atender efectivamente al hacedor y garante de la huerta, el agricultor, una especie en peligro de extinción.

Joan Romero: “Si no nos concentramos en la pieza fundamental, que son los agricultores, no acertaremos”

Joan Romero lo expresó así: “Ha llegado la época de pasar de las palabras a los hechos, al terreno de las políticas públicas”. Y, según él, estas políticas deben actuar en dos niveles: “En primer lugar, es urgente establecer regulaciones de protección especial a escala metropolitana, un marco legal que permita impulsar planes que confieran coherencia al territorio, con mecanismos incentivadores y fiscales, con planes de rehabilitación del patrimonio rural, de la red de caminos, del sistema hidráulico…”

“En segundo lugar, la agricultura ha de incorporarse como actividad económica dinámica y como forma de vida”. Más allá de insistir en la importancia y el reconocimiento de sus valores como paisaje cultural, para Romero, la salvación de la Huerta y la agricultura valencianas pasa necesariamente por centrar el foco en sus protagonistas: “Si queremos que subsista lo esencial —dijo—, tendrá que ser sobre un nuevo paradigma en el cual los agricultores sean pieza fundamental.”

El catedrático reconoce algunos factores que juegan a favor de la agricultura periurbana: “Uno es que, en los países de vieja cultura agraria, en el Mediterráneo, la agricultura sigue siendo un aspecto importante de identidades locales y regionales. Otro es el aumento de la conciencia del coste ambiental de la distancia —con lo cual, calidad de producto, identidad, proximidad, mercado local, consumo saludable y producción sostenible deberían formar parte de ese nuevo paradigma—. Y el tercer factor positivo para que los actores concernidos se decidan a situar la Huerta en la agenda política es que —aquí cita a José Pío Beltrán—, en muy pocas décadas, también en la Huerta de Valencia, la agricultura será esencial como reserva estratégica de alimentos.”

Vicent Sales: “Las opciones pasan por la profesionalización de una nueva clase de agricultores empresarios”

Agricultor de Massamagrell, ingeniero técnico agrícola y presidente de la Fundació Assut, Vicent Sales reflexionó en su discurso sobre una serie de hechos que él mismo ha ido constatando a ras de suelo, en el campo, con la gente de la huerta. Habló del desinterés por los cultivos en los años de la fiebre del ladrillo, del abandono de la tierra, de las insólitas conversaciones en los almuerzos sobre los PAI y las cuotas de urbanización, jamás oídas antes entre agricultores, de la contradicción que representa tener una huerta sin huertanos…

Se remontó atrás en el tiempo para explicar la pérdida de intensificación de la actividad agrícola, para contar cómo el naranjo —ahora en crisis irrecuperable— fue sustituyendo poco a poco los frutales que requerían mayor dedicación e incluso los productos hortícolas tradicionales. Y analizó el reciente proceso de pérdida de la huerta a manos de la urbanización expoliadora, un proceso que no encontró resistencia porque entonces ya no quedaban apenas huertanos celosos de su condición, porque la agricultura ya no era rentable y vender la tierra recalificada sí lo era.

Pero, ahora, Vicent Sales encuentra señales de recuperación: “Afortunadamente, hemos vuelto en los últimos dos años a hablar de la huerta en los almuerzos. Aun así, difícilmente podemos recuperarla si no existen las personas que puedan hacer uso de ella, y en todo caso con cierta profesionalización.” Por eso, dice que es fundamental actuar en la formación profesional y universitaria: “Hay que recuperar las escuelas de capacitación agraria, que han desaparecido casi por completo, y adecuar las de ingeniería agronómica a fin de generar una nueva clase empresarial, gente que salga dispuesta y preparada, no ya para vender insecticidas o hacer publicidad del riego localizado, sino para ser empresarios agrícolas, directivos de explotaciones agrarias rentables, capaces de reunir parcelas —tan pequeñas ahora que son inviables— y dedicarlas a los productos que se requiera en cada momento, siempre diferenciados y competitivos.”

Sergi Escribano: “Sin agricultores no hay huerta. Y, sin mercado, no hay agricultores”

Tampoco cree Sergi Escribano, coordinador de la Cátedra Tierra Ciudadana de la Universidad Politécnica de Valencia, que la formación profesional y universitaria atienda los problemas locales como debiera. Habla de algunas pérdidas: la de cultivos y variedades —8.000 hectáreas en el último año en la Comunidad Valenciana—, la de una biodiversidad agrícola que es clave para nuestra seguridad alimentaria, la del conocimiento tradicional de los agricultores, la de los vínculos de las personas con su territorio. Redunda en el papel que tiene la huerta como recurso estratégico, y se refiere también a las nuevas funciones de la huerta como reservorio de alimentos, como sumidero de carbono…

Aprovechando que está en la mesa Jordi Sebastià, eurodiputado que recalará probablemente en la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural de la Unión Europea, incide en asuntos que tienen que ver con las políticas agrarias y alimentarias. Dice que la política agraria común ha venido a satisfacer los intereses del modelo de agricultura continental —carne, cereales— y a desatender la agricultura mediterránea. Y opina que hay que relocalizarla, conciliar esa política agroalimentaria con el acto cotidiano y necesario de comer. Lo explica: “Hoy en día, los valencianos estamos consumiendo productos que vienen de una distancia media de cinco mil kilómetros. La huerta se abandona, no es rentable y, sin embargo, los supermercados y los grandes centros de distribución se siguen viendo repletos de alimentos frescos que vienen de lugares lejanos. Las políticas deben acabar con esa contradicción, esa tendencia a abastecernos al mínimo coste de mercado pero al mayor coste social y ambiental.”

Para Escribano, relocalizar las políticas es una exigencia que permitiría que la restauración colectiva de las universidades, los colegios públicos, los centros hospitalarios y las cárceles se pudiera abastecer de productos locales. “Relocalizar las políticas permitiría por lo tanto dar nuevo impulso a la huerta”, dice.

Señala otras iniciativas que ya están en marcha, como la Plataforma por la Soberanía Alimentaria del País Valenciano, que promueve un modelo diferente de agricultura y de alimentación, nuevas formas de consumo basadas en canales cortos de comercialización, en el contacto directo entre consumidores y productores. “En este modelo de producción orgánica y ecológica hay una propuesta realista que hay que seguir fomentando para poder hacer de la agricultura un motor de desarrollo, de recuperación de la huerta, para evitar otros enfoques que hagan de ésta un parque temático.” Y sentencia: “Sin agricultores no hay huerta, y sin mercado no hay agricultores. A partir de aquí creo que es en el consumo donde deberíamos incidir, pero para ello hacen falta políticas públicas que no obstaculicen y que favorezcan estos modelos.”

Jordi Sebastià: “La agricultura tiene que volver a ser productiva y reconocida”

Elegido eurodiputado en las pasadas elecciones por la coalición Primavera Europea, decidido a pelear por la agricultura y la huerta valencianas desde su probable escaño en la Comisión de Agricultura, Jordi Sebastià efectuó un recorrido sentimental a través de su trayectoria personal y profesional, vinculada a la Huerta de una forma más o menos tangencial, más o menos íntima. Citó a Joan Francesc Mira para reflexionar sobre la singular vertiente artística del agricultor valenciano, incapaz de trazar un “cavalló” que no esté recto al milímetro.

Y aludió a las “terribles contradicciones” que han planeado y planean sobre el mundo agrícola. De cuando fue reportero en El Temps, hace años, recuerda aún con rabia un trabajo de investigación periodística que le llevó a denunciar la connivencia entre algunas comunidades de regantes y los ayuntamientos urbanizadores; especialmente, entre las acequias de la Vega de Valencia y el ayuntamiento de esta ciudad.

De su relación directa con los agricultores, reconoció algún tópico que tiene sin embargo un poso de verdad: “Su individualismo, la tendencia a mirarse el ombligo, la dificultad para organizarse, la facilidad con que se utiliza a este tres por ciento de la población y dos por ciento del PIB, irrelevante para la economía pero tan importante sociológicamente.” Y, de nuevo, la contradicción: “El valenciano tiene un agricultor dentro, es capaz de reconocer los valores de la huerta y, al mismo tiempo, de poner en marcha políticas de destrucción como la del plan general de Valencia, que permitió a la ciudad expandirse por la huerta.”

Y de su experiencia como alcalde de Burjassot, reflexionó sobre el “éxito” de los huertos sociales, una iniciativa que contribuye a recuperar zonas de huerta abandonadas y, además, a cohesionar socialmente el pueblo y a darle identidad. Y, a modo de conclusión, Jordi Sebastià dijo ser optimista, porque cree que “el momento de crisis viene aparejado a un retorno de la agricultura, a considerarse ésta como una salida.” Apuesta por la profesionalización, por “incentivar que la agricultura vuelva a ser productiva y reconocida, que el agricultor recupere el prestigio social que tuvo siempre, el prestigio perdido a partir de la revolución industrial.”

Proyectos relacionados

El estado de la huerta de Massamagrell

En 2013, el Ayuntamiento de Massamagrell nos encargó este trabajo de análisis, diagnóstico y categorización de las tierras de cultivo del término municipal. El estudio responde a cierto proceso de pérdida y abandono de parcelas de huerta, y pone en manos de técnicos y autoridades un instrumento útil para la toma de decisiones.

Leer más…

Mujeres africanas en la Huerta

El objetivo de este proyecto es ayudar a la Asociación de Mujeres Africanas de Paterna en el fortalecimiento de sus capacidades a través de la actividad agrícola, promover la relación con su entorno, y provocar su inclusión mediante procesos de comunicación y transmisión intercultural.

Leer más…

Mejora del regadío histórico en la huerta de Godella

A finales de 2014, el Ayuntamiento de Godella adjudicó a la Fundació Assut la redacción de un proyecto técnico que contemplara la ejecución de los trabajos necesarios para la recuperación y mejora de las infraestructuras de riego asociadas al entorno de la huerta de Godella.

Leer más…
Contacta con nosotros | fundació assut © 2014 | Embarcador, 28 - 46012 - El Saler (València) | info@fundacioassut.org